Un micro de Rubén Abella, en “La trama oculta”

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El escritor vallisoletano Rubén Abella nos desvela la “trama oculta” de un sugerente y poético micro (sin título) que se publicará en breve en el libro No habría sido igual sin la lluvia, editado por Cuadernos del Vigía.

 

Hace más de veinte años que Isaac y Roger pasean juntos hasta el colmado. Allí compran un refresco burbujeante de color amarillo y se sientan a tomarlo en el porche. Beben poco a poco, espaciando los sorbos, removiendo el líquido cosquilleante con la punta de la lengua. Apenas hablan. Como mucho algún que otro comentario sobre el calor, o sobre el inminente arribo de las lluvias. Prefieren escuchar ensimismados la música del mundo: la brisa jugueteando entre las ramas de los baobabs, el cacareo de las gallinas, el aleteo de la ropa tendida al sol, las voces lejanas de los niños, el aliento cansado de la vieja bomba del pozo, el agua tintineando en los cubos de latón. Cuando el aire deja de arder terminan sus refrescos, ya calientes y sin fuerza, devuelven los cascos vacíos y, lentamente, regresan a casa. Apenas hablan por el camino. Como mucho algún comentario sobre el frescor de la tarde, o sobre el inminente arribo de las lluvias.

 

2_Rubén Abella_Zimbabue

 

La trama oculta 

He elegido este microrrelato sin título porque ilustra bien el proceso creativo que dio lugar a mi libro No habría sido igual sin la lluvia, cuya versión completa y definitiva —NH Hoteles editó parte de estas historias en 2008— publicará muy pronto Cuadernos del Vigía.

Hace ya muchos años pasé una temporada viajando por África. Una tarde, a las afueras de Harare (Zimbabue), vi a dos hombres bebiendo un refresco en el zaguán de una tienda. Me llamó la atención la calma que irradiaban, el silencio cómodo que los unía. Parecían ajenos a la vida que, bajo el sol en declive, palpitaba a su alrededor, y al mismo tiempo era evidente que formaban parte de ella. La contemplaban desde dentro. Me saludaron con la mano. Les devolví el saludo y pedí permiso para fotografiarlos.

Casi todo lo que hago nace de intuiciones. La razón entra luego para transformar esas intuiciones en relatos. Metí la diapositiva en un archivador y no volví a visitarla hasta mucho tiempo después. Entonces escribí esta historia minúscula sobre dos amigos que no hablan porque el mundo lo hace por ellos.

 

Foto de Rubén Abella:  Rosa Jiménez

 

Publicado el 13 septiembre, 2017 en Artículo, Cuento, Escribir, Escritura Creativa, La trama oculta, Leer

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